Mapa fiscal europeo

Es por todos conocido que el nivel de presión fiscal en Europa es el más alto del mundo si lo comparamos con otras regiones, lo que explica por sí solo la permanencia en esta área de un amplio modelo de protección social que cubre las necesidades de los ciudadanos en términos de pensiones, sanidad, educación y políticas sociales, desde mediados del s.XX.

A partir de 2008, con el estallido de la crisis financiera, estamos asistiendo a un cambio de tendencia, los mercados consideran que el modelo del estado del bienestar europeo está agotado, y esgrimen que las políticas fiscales deben redibujarse.

¿Cómo es ahora el mapa fiscal en la UE? 

El modelo europeo se caracteriza por un peso importante de los impuestos sobre el trabajo y menor sobre el consumo y el capital. Este modelo, tan en duda ahora, es el mayoritario en la UE de los 15 (los quince países que formaban la UE hasta 2005).

  • Rentas del trabajo: 50% 
  • Consumo: 30%
  • Capital: 20%

El porcentaje de un 50% de las rentas del trabajo es incluso superior en el caso de los países escandinavos y anglosajones.

 

¿Existe en la UE un sistema fiscal armonizado? 

La respuesta es no. La convergencia entres sistemas fiscales en Europa es alta en el caso de la imposición indirecta, pero escasa en el caso de los impuestos directos (los que gravan las rentas del trabajo y del capital). Especialmente reveladora resulta la divergencia entre Impuesto de Sociedades: Mientras que en Malta las empresas tributan al 35%, en Irlanda se tributa al 12.5%, todo ello en un área en la que existe la libre circulación de capitales y de trabajadores. ¿Qué provoca esto? Enormes desinverversiones en algunos estados miembros hacia otras áreas fiscalmente más beneficiosas.

¿Qué proponen los mercados?

Los mercados vienen presionando desde hace más de 10 años en la necesidad de repensar el mapa fiscal, reduciendo la tributación de las rentas del trabajo e incrementando la presión fiscal al consumo, algo que, según sus análisis, estimularía el crecimiento económico. Todo ello en un área en la que la presión fiscal supone ya casi del 40% del PIB.

Imposición Indirecta 

La fiscalidad silenciosa, como le gusta llamarla a muchos economistas, parece haber ayudado al desarrollo de los países incorporados a la UE a partir de 2005, y según parece, esa es la ruta que marca el GPS de la Comisión Europea: generar incentivos para el trabajo y la inversión y gravar el consumo hasta cotas insospechadas hace unos años.

¿Cómo está el IVA en cada país de la UE?

  • Alemania: 19% (enero del año 2007)
  • Austria: 20% (enero de 1984)
  • Bélgica: 21% (enero de 1996)
  • Bulgaria: 20% (enero de 1999)
  • Chipre: 17%
  • Dinamarca: 25% (enero de 1992)
  • Eslovaquia: 20%.
  • Eslovenia: 20% (enero de 2002)
  • España: 21% (agosto de 2012)
  • Estonia: 20% (julio de 2009)
  • Francia: 19,6% (abril del año 2000)
  • Hungría: 27% (julio de 2009)
  • Irlanda: 23%.
  • Italia: 21%
  • Letonia: 21% (enero de 2009)
  • Lituania: 21%
  • Luxemburgo: 15% (enero de 1992)
  • Malta: 18% (enero de 2004)
  • Países Bajos: 19% (enero de 2001)
  • Polonia: 23%
  • República Checa: 20%.
  • Suecia: 25%
  • Grecia: 23%.
  • Portugal: 23% (desde 2010)
  • Rumanía: 24%.
  • Finlandia: 23%.
  • Reino Unido: 20%

¿Inconvenientes de este modelo?

Los sistemas fiscales europeos, como hemos visto, no están armonizados. Pero pese a ello, el IVA sí empieza a estarlo. Contrariamente a la lógica, no existen mecanismos reguladores supranacionales todavía, por ello se mantiene un vacío legal en cuanto a las operaciones intracomunitarias, razón por la cual el IVA se mantiene a un tipo del 0% para estas operaciones y existe una importante descontrol en las operaciones entre países.

Conclusiones

Podemos estar acercándonos a la plena armonización fiscal en la UE, sobre todo vía impuestos indirectos, pero mientras la Comisión y los estados miembro no se planteen un marco normativo comunitario, con una hacienda supranacional y capacidad de control, será imposible que el sistema fiscal europeo sea eficiente. De tal modo, el único modo que tendrá la UE para aumentar la recaudación en los próximos años será el aumento de la presión fiscal sobre la población.

Algunos datos sobre España… 

1. España ha aumentado su presión fiscal desde 2011 un 6.1% hasta el 37.6% del PIB. 

2. España también es uno de los países con más dinero negro de la UE. Concretamente un 23,7% del PIB. (Si tenemos en cuenta ese factor, la verdadera presión fiscal se queda por debajo del 30% del PIB real, no existe en Europa occidental un ejemplo similar).

3. Pero España es también uno de los pocos países del mundo donde los autónomos y los pequeños empresarios declaran, de media, menos ingresos que los trabajadores y los pensionistas, según denuncian desde hace años los técnicos de Hacienda.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s